Cuando los acosadores se meten con los niños, pueden convertir un día normal en una pesadilla. Si su hijo está siendo acosado, es importante intervenir rápidamente. Aquí hay algunos consejos para ayudarlo a usted y a sus hijos a manejar la intimidación.

1. Inicia una conversación
A veces, la intimidación puede durar años sin que nadie se dé cuenta. Es posible que sus hijos estén demasiado asustados para hablar y decirle cuando están siendo intimidados, o el acosador podría haberles dicho que se meterán en problemas si se lo cuentan a alguien.
- Discuta la diferencia entre intimidación y burlas con sus hijos. Hable con sus hijos sobre el acoso escolar y pregúnteles si tienen algún acosador en su vida.
- Es más probable que hablen contigo si comienzas la conversación, e incluso puedes usar un libro para niños o un programa de televisión sobre el acoso escolar para ayudarlos a sentirse menos solos y sinceros.
2. Escucha
- Si sus hijos le dicen que están siendo acosados, escuche con calma y ofrezca su consuelo y apoyo.
- Trate de no enojarse o emocionarse durante la conversación. La situación de sus hijos empeorará si los hace sentir mal, reacciona de forma exagerada y ofrece consejos que agravan el problema.
3. Elógialos
Elogie a su hijo por discutir la situación con usted. Los niños a veces sienten que es su culpa que estén siendo intimidados y que deben estar haciendo algo mal para justificarlo.
- Recuérdeles que muchas personas sufren acoso, incluso los adultos. Dígales que es el acosador el que está haciendo algo mal, no ellos.
4. Busca ayuda
- Hágale saber a alguien en la escuela, como un maestro, director o consejero, que el acoso está ocurriendo.
- Los funcionarios escolares generalmente pueden encontrar una manera de intervenir sin que el acosador actúe aún más contra su hijo.
5. Actúa
El acoso grave puede conducir a una situación peligrosa para su hijo. No tome la intimidación a la ligera.
- Si descubre que se han producido amenazas o daños físicos, considere ponerse en contacto con una autoridad, como el director del niño.
- Esto podría llevar a que el acosador reciba un mandato para asistir a la terapia, lo que puede ayudar a abordar el problema subyacente y ayudar a evitar que otros niños sean acosados por la misma persona.

